Confesiones

Sí, te hablo yo
aquella a la que un día idolatraste
y sin más te hunde en lo profundo de la miseria.

La que te dio noches de amor y consuelo
y ahora te sumerge en el infierno.

La que te prometió un para siempre
y hoy sólo sabe decir nunca más.

La que sin ningún remordimiento
sin dolor, sin una pizca de misericordia
te arranca el corazón y pasa sobre él.

La que, insensible,
te ve derramar lágrimas de agonía
y simplemente se va.

Soy todo eso y más.

La que te desgarra el alma,
la que toma tu vida,
la que te roba el aliento,
la que por las noches te impide conciliar el sueño,
la que no te permite pensar,
la que no te deja olvidar,
sin la que no puedes volver a empezar.

Esa soy yo.

La que, increíblemente,
no puede dejarte de amar.

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Santa Cassandra Aguilera Hernández (SCAH)

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Debilidad.

¿Para qué me sirve mi fachada de fortaleza?

Desde que te vi me lo pregunto constantemente.

Puedo fingir alegría, inventarme sonrisas,
creer en mis sueños, esperar un milagro,
pensar que al fin y al cabo vivo aunque
no estés aquí.

El dolor se niega a soltarme,
tan acostumbrado está
a ser parte de mí.

Las lágrimas ya se han hartado de intentar ser el bálsamo
que repare mi alma.

Mi corazón roto se cansó de gritar tu nombre.

Mientras me desgarro por dentro
mis labios sólo muestran felicidad,
engañosa alegría coloreada por ribetes de tristeza
que a tus ojos espero ocultar.

Sin ti,
sólo intento reconstruirme con pedazos de realidad.

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Santa Cassandra Aguilera Hernández (SCAH)

Resignación.

Y te miro partir…

La luz de tus ojos permanece conmigo
perforándome con su recuerdo.

Quisiera ya no creer,
desearía ya no confiar
en tu sonrisa que traspasa mis fronteras.

Lastímame con tu indiferencia,
rompe mi corazón,
convénceme de la certeza de tu olvido.

Las heridas en mi alma
no cicatrizaran.

Las lágrimas que derramo
trazan el camino que debo seguir
sin ti.

Y sólo te miro partir…

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Santa Cassandra Aguilera Hernández (SCAH)

Haiku.

Hojas vagando
por el dulce olvido
de las rosas al caer.
… ————————–
Melancolía
usa tu alma
como traje de noche.
————————–
Sombras de luna
transporta el fantasma
de la locura.
————————–
Días grises que
brillan con la luz
de tus ojos nocturnos.

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Santa Cassandra Aguilera Hernández (SCAH)

Ojos así…

Brillan como luceros,
cual estrellas errantes,
provocando dentro del corazón anhelos
únicos, como no conocí antes.

Aturden mi conciencia, lacerantes,
vibrando de deseos
sin nombre que me llenan de tormento;
con habilidad de lucir siempre iguales.

Por penetrar en sus hondos misterios
daría el secreto de mis sueños.

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Santa Cassandra Aguilera Hernández (SCAH)

Contradicción.

Quiero conocerte,
llegar al fondo de ti.

¿Me amas realmente?

Deseo creer en tu mirada
profunda y misteriosa.

Castígame con tu indiferencia,
borra tu recuerdo,
sepulta mi cariño,
arranca de raíz esta pena.

No te alejes…
Te amo.

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Santa Cassandra Aguilera Hernández (SCAH)

Retazos

Me dueles en el alma
pues no puedo tenerte.

Quisiera
dejarte ir simplemente…

¿Qué tienes que provocas ese efecto en mí?

Te amo, te amo porque
no puedo poseerte,
sólo soñarte y
simplemente desearte.

¿Qué significa este sentimiento ineludible?
no es puro, ni tierno
por el contrario es
salvaje, profundo, instintivo,
real.

Sé que no estamos destinados
pues el hado, ese perpetuo inconstante,
separa nuestros caminos pero
no nuestras almas.

No tiene ningún sentido…

¿Por qué no puedo dejarte ir?

—–Petición—–

Déjame tomarte,
poseer tu corazón,
embriagar tu alma y
nublar tu razón.

Sólo un instante
permíteme olvidar al mundo
y confesarte lo que siento;
mostrarte los sonidos
que surgen en el silencio.

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Santa Cassandra Aguilera Hernández (SCAH)